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Nieve Antártica: la más limpia del mundo

La nieve de la Antártida: la más limpia del mundo

 

 

La pureza de la nieve tiene un rol especial en impedir el calentamiento global. Gracias a académicos de la Universidad de Santiago de Chile, quienes analizaron cerca de 7.000 kilómetros de nieve en la cordillera de los andes y la Antártida, en el marco del proyecto "Carbono negro en la criósfera andina”, realizado por primera vez a gran escala en el Hemisferio Sur, determinaron los niveles de la presencia de carbono negro y otras impurezas.

 

 

El carbono negro se origina en general por la combustión especialmente de motores a diésel y por el carbono orgánico procedente de la combustión de leña o incendios forestales, así como por polvo natural.

Los científicos han concluido que la nieve de la cordillera de los Andes es tan limpia como la del Ártico canadiense o Alaska.

Las concentraciones de carbono negro detectadas fueron en general bajas, menores a los 14 nanogramos de hollín por gramo de nieve, asegura Raúl Cordero, académico de la Universidad de Santiago y responsable del estudio, en un comunicado.

 

La presencia de carbono negro o partículas disminuye la reflectividad de la nieve a la radiación solar por lo que facilita el derretimiento y deteriora la calidad de las aguas.

 

Sin embargo, en el estudio aparecen algunos puntos negros con concentraciones superiores a 40 gramos de hollín por gramo de nieve. Se trata de Cerro Toco, en la región de Antofagasta (Chile continental), cerca de campamentos mineros, y el sector del Valle Nevado-Parva (centro) no lejos de Santiago, una ciudad fuertemente afectada por la contaminación que emana de su parque móvil.

 

En cambio, el análisis de la nieve de la Antártida, muestra que se trata de la nieve más limpia del mundo. Las concentraciones de hollín en el Glaciar Unión (a 800 millas del Polo Sur) resultaron menores a 1 nanogramo por gramo de nieve, mientras que en los lugares cercanos a las bases científicas, en el extremo norte de la Península Antártica, la concentración resultó similar a la medida en algunos puntos del Ártico (entre 3 y 6 nanogramos por gramo de nieve).

 

La pureza de la nieve tiene especial importancia para que siga manteniendo un alto grado de efecto Albedo (que es la medición del reflejo de la radiación solar), el blanco de la nieve refleja entre el 80 y 90% de la radiación solar, evitando así absorber temperatura.

Que la nieve de la Antártida se mantenga prístina es una buena noticia ya que podrá continuar con su tarea de termostato global.

Es nuestra tarea como ciudadanos seguir trabajando para que esto siga pasando.

 

Todos los habitantes de la tierra somos responsables de mantener los Polos limpio. Mira aquí algunas cosas simples que podés hacer todos los días para cuidar los Polos:

 

https://www.patrimonioantartico.org/2018/02/04/3-peque%C3%B1as-acciones-que-podemos-hacer-para-salvar-a-la-ant%C3%A1rtida/

 

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